Axilas y ganglios: cómo estructurar el informe de la estadificación axilar
El tamaño no es criterio: la metástasis comienza en la corteza. Conozca los 3 mm que deciden el estudio, por qué el hilio es el eje más fuerte, los niveles de Berg y por qué una axila ecográficamente normal no exime de la búsqueda del ganglio centinela.
Este artículo forma parte de la guía Clasificaciones estandarizadas en el informe: la guía de BI-RADS, TI-RADS y O-RADS.
En el cáncer de mama, el estado de la axila es el factor pronóstico aislado más importante, y la ecografía es el único método de rutina capaz de evaluarla antes de la cirugía, con resolución suficiente para medir milímetros de corteza y además puncionar el ganglio sospechoso en la misma sesión. Pocos estudios tienen esa combinación de acceso y consecuencia.
Aun así, la axila suele aparecer en el informe de mama como una frase al pie: "ganglios axilares de aspecto habitual". Sin medición, sin nivel, sin descripción de la corteza. Este texto trata la axila como el estudio que es: los criterios morfológicos que separan lo reactivo de lo sospechoso, el número que lo decide todo, los niveles anatómicos y lo que el cirujano hace con esa información.
El ganglio normal y por qué es fácil de reconocer
El ganglio normal tiene una anatomía ecográfica característica y tranquilizadora:
- Forma reniforme (ovalada, aplanada): eje largo claramente mayor que el corto.
- Corteza fina y homogénea, hipoecoica, que envuelve…
- …el hilio graso central, hiperecogénico, continuo con el tejido adyacente.
- Vascularización hiliar al Doppler: los vasos entran por el hilio y se ramifican a partir de él, en forma centrífuga.
Un detalle que evita muchos informes innecesarios: el tamaño no es criterio. Un ganglio de 3 cm con corteza fina, hilio preservado y vascularización hiliar es normal, solo grande. Y un ganglio de 8 mm con corteza de 4 mm e hilio borrado es sospechoso. La enfermedad metastásica comienza en la corteza, en el seno subcapsular, y es allí donde hay que buscarla. Reportar "adenomegalia" por el tamaño, sin describir la corteza, es medir lo equivocado.
Los 3 mm: el número más importante del estudio
El espesor cortical es el parámetro aislado con mejor desempeño para la sospecha, y los puntos de corte usados en la práctica son:
- Hasta 3 mm: dentro de lo esperado.
- Más de 3 mm: atipia; merece descripción detallada y, según el contexto, punción.
- 4 mm o más: alta sospecha.
Dos precisiones técnicas sobre cómo medir, porque cambian el número:
- Se mide perpendicular al hilio, en el punto de mayor espesor de la corteza: no el promedio, no un punto cualquiera. El engrosamiento metastásico precoz es focal y excéntrico; medir en un punto respetado da un falso negativo.
- Se mide sin compresión. El transductor aplana la corteza con facilidad.
Y hay una distinción morfológica que vale más que el milímetro: el engrosamiento difuso y homogéneo orienta a reacción; el engrosamiento focal, excéntrico o lobulado orienta a metástasis. Una corteza de 3,5 mm uniforme en una paciente con dermatitis en el brazo no es lo mismo que una corteza de 3,5 mm abombada en un solo cuadrante, en una paciente con nódulo BI-RADS 5 ipsilateral.
Reactivo o sospechoso: los tres ejes
La lectura se organiza en tres ejes, y el más fuerte de ellos es el hilio.
1. Corteza
- Reactivo: engrosamiento difuso y homogéneo, concéntrico.
- Sospechoso: engrosamiento focal, excéntrico o lobulado; corteza heterogénea.
2. Hilio: el eje decisivo
- Reactivo: hilio preservado, aun con corteza gruesa. El ganglio inflamado se agranda, pero mantiene la arquitectura.
- Sospechoso: hilio desplazado hacia la periferia (la metástasis crece en forma excéntrica y lo empuja) y, más grave, hilio borrado, reemplazado por tumor.
Si hay un solo hallazgo para llevarse de este texto, es este: el ganglio reactivo preserva el hilio; la metástasis lo destruye. Una corteza gruesa con hilio íntegro es casi siempre reacción. Un hilio borrado es sospechoso aun con una corteza modesta.
3. Vascularización al Doppler
- Reactivo: flujo hiliar, simétrico, que se ramifica del centro hacia afuera; aun aumentado, el patrón se mantiene.
- Sospechoso: flujo subcapsular y periférico (la metástasis trae su propia neovascularización por la cápsula), patrón desorganizado o ausencia de flujo hiliar.
El patrón de vascularización es lo que resuelve los casos en que la morfología es ambigua: el flujo periférico en un ganglio de morfología casi normal es un signo precoz y poco valorado.
Los demás hallazgos
- Redondeamiento: relación eje largo/eje corto menor que 2. El ganglio que pierde la forma reniforme y se vuelve esférico.
- Microcalcificaciones intraganglionares: raras, pero altamente específicas; asociadas a carcinoma ductal con componente calcificado.
- Áreas quísticas intraganglionares: necrosis. Hallazgo de alta sospecha.
- Pérdida de los límites / extensión extracapsular: enfermedad avanzada, con implicación quirúrgica directa.
Los niveles de Berg: importa dónde está el ganglio
La axila no es un compartimento único, y el informe que no dice el nivel entrega la mitad de la información. La referencia anatómica es el músculo pectoral menor:
- Nivel I: lateral al borde del pectoral menor. Es el nivel del drenaje primario de la mama y donde se encuentra el ganglio centinela en la gran mayoría de los casos. La mayor parte de las metástasis comienza aquí.
- Nivel II: posterior al pectoral menor, incluidos los ganglios de Rotter (interpectorales).
- Nivel III: medial al borde del pectoral menor, infraclavicular. El compromiso aquí ya señala enfermedad más avanzada.
Además de la axila propiamente dicha, dos cadenas deben explorarse y casi siempre se olvidan:
- Cadena mamaria interna: en los espacios intercostales paraesternales. Drenaje alternativo, particularmente relevante en tumores mediales y centrales. Su compromiso cambia la estadificación y el campo de radioterapia.
- Cadena supraclavicular: el compromiso aquí es enfermedad regional avanzada.
Un ganglio sospechoso aislado en el nivel I es una historia clínica; el mismo ganglio con un segundo en el nivel III es otra completamente distinta. El nivel es información de estadificación, y no cuesta nada: basta apoyar el transductor sobre el pectoral menor y orientarse por él.
Qué hace el cirujano con este informe
Entender la decisión posterior explica por qué los detalles importan.
La conducta estándar en la axila clínicamente negativa es la biopsia del ganglio centinela: se extrae el primer ganglio de drenaje y, si es negativo, se preserva la axila, evitando la linfadenectomía y el linfedema que la acompaña. Es uno de los grandes logros de la cirugía mamaria de las últimas décadas.
La ecografía entra antes de eso, y el objetivo es preciso: identificar a la paciente cuya axila ya es positiva, para llevarla directamente a la punción. Un ganglio sospechoso con PAAF o core biopsy positiva confirma la enfermedad axilar sin cirugía diagnóstica y reposiciona toda la planificación, incluida la discusión de quimioterapia neoadyuvante.
De ahí la consecuencia editorial: el informe que describe un ganglio sospechoso debe recomendar la punción. Describir "adenomegalia axilar atípica" y detenerse ahí deja el hallazgo sin desenlace. Y cuando la punción es positiva y la paciente va a neoadyuvancia, entra la marcación del ganglio con clip, que también es un procedimiento guiado por ecografía.
Una nota honesta de calibración: la ecografía axilar tiene especificidad alta y sensibilidad limitada. No detecta micrometástasis, y una axila ecográficamente normal no exime de la búsqueda del centinela. El estudio sirve para encontrar a quien ya es positivo, no para liberar a quien parece negativo. Un informe que sugiere lo contrario induce a error.
BI-RADS y el ganglio
La relación es más simple de lo que se imagina, y binaria en la práctica: ganglio atípico es BI-RADS 4; típico o reactivo, BI-RADS 2. No hay 3, no hay subdivisión 4A/4B/4C para ganglio. La lógica es la misma del resto del sistema: la categoría señala la conducta, y para el ganglio atípico la conducta es obtener tejido.
Si usted quiere el razonamiento del sistema completo, está en BI-RADS en la ecografía mamaria.
Mama accesoria: el hallazgo que asusta sin motivo
El tejido mamario ectópico en la axila es común, congénito y benigno: un resto de la línea láctea embrionaria. En la ecografía, es tejido de ecotextura idéntica al parénquima mamario, sin cápsula, sin hilio, situado en el tejido subcutáneo axilar.
Importa por dos razones opuestas. Primero, se confunde con adenomegalia y con lipoma, generando investigación innecesaria; la ecotextura glandular lo resuelve. Segundo, y más relevante: la mama accesoria es tejido mamario, y el tejido mamario enferma. Puede ingurgitarse en la gestación y la lactancia (la causa clásica del "bulto axilar que apareció en el posparto"), puede tener fibroadenoma y puede tener carcinoma. Describirla como mama accesoria es también decir que merece ser evaluada con el mismo léxico de la mama.
Trampas del informe axilar
- Usar el tamaño como criterio: la enfermedad comienza en la corteza; un ganglio grande con hilio preservado es normal.
- No medir el espesor cortical: es el número que decide.
- Medir la corteza en un punto respetado: el engrosamiento precoz es focal; mida en el punto más grueso.
- Comprimir con el transductor: aplana la corteza y la subestima.
- Ignorar el hilio: es el eje más fuerte; el reactivo lo preserva, la metástasis lo borra.
- No describir el patrón de vascularización: el flujo periférico es un signo precoz.
- No indicar el nivel: I, II y III tienen significados pronósticos distintos.
- Olvidar la mamaria interna y la supraclavicular: cambian la estadificación.
- Describir un ganglio sospechoso sin recomendar punción: deja el hallazgo sin desenlace.
- Sugerir que una axila normal exime del centinela: la sensibilidad no lo permite.
- Confundir mama accesoria con adenomegalia: y viceversa.
Cómo ayuda Laudário a estructurar el informe axilar

Laudário tiene un módulo dedicado de Axilas, además de Mamas y Axilas (con y sin Doppler) y Ganglio General para los demás territorios. En la práctica:
- Campo de espesor cortical con la referencia en línea (más de 3 mm atipia; 4 mm o más alta sospecha) y reclasificación automática al patrón atípico cuando el valor ingresado cruza el umbral: el número no pasa inadvertido en el apuro.
- Los tres patrones (típico, reactivo, atípico) con sus propios subítems ya redactados, y los doce descriptores de atipia: redondeamiento con la relación L/S, engrosamiento focal/difuso/lobulado, hilio desplazado o borrado, ausencia de flujo hiliar, flujo subcapsular, patrón desorganizado, necrosis, microcalcificaciones.
- En el informe de Mamas, las cadenas por nivel (I, II y III), mamaria interna y supraclavicular como localizaciones propias, con el ganglio intramamario ubicado en horas.
- BI-RADS del ganglio derivado automáticamente del patrón: atípico 4, típico o reactivo 2.
- Recomendación de punción autosugerida siempre que haya un ganglio atípico, para que el hallazgo nunca quede sin desenlace.
- Mama accesoria como campo propio, con lateralidad y frase lista.
- Módulos de PAAF y core biopsy guiadas, y de marcación con clip de nódulo mamario, para cuando el informe se convierte en procedimiento.
- Apoyo de LaudarIA para los casos con varias cadenas y de seguimiento posneoadyuvancia.
Si la axila todavía es una frase al pie en sus informes de mama, vale la pena probarlo: 15 días de prueba gratis, sin tarjeta de crédito, con todos los módulos mamarios habilitados.