Ecografía hepática y esteatosis: cómo describir, graduar y estandarizar el informe
La esteatosis hepática dejó de ser un hallazgo incidental para convertirse en una de las alteraciones más frecuentes de la rutina de ecografía abdominal. Con el aumento expresivo de la enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA) en la población adulta, y cada vez más en adolescentes, la ecografía hep...
Este artículo forma parte de la guía Ecografía abdominal: la guía de los hallazgos que realmente cambian la conducta.
La esteatosis hepática dejó de ser un hallazgo incidental para convertirse en una de las alteraciones más frecuentes de la rutina de ecografía abdominal. Con el aumento expresivo de la enfermedad hepática grasa no alcohólica (EHGNA) en la población adulta (y cada vez más en adolescentes), la ecografía hepática se convirtió en una herramienta de tamizaje poblacional. Justamente por eso, la forma en que el hallazgo se describe y se gradúa en el informe tiene un impacto directo en el seguimiento clínico, en la solicitud de estudios complementarios y en la decisión de indicar elastografía o biopsia.
¿Por qué estandarizar la descripción de la esteatosis hepática en el informe?
La ecografía es el estudio de imagen más utilizado para detectar la esteatosis hepática, pero sigue siendo el estudio en el que la variabilidad entre informes resulta más perceptible para el médico tratante. No es raro que el mismo paciente presente, en meses diferentes, descripciones muy distintas: “esteatosis leve”, “hígado de aspecto difusamente hiperecogénico”, “infiltración grasa moderada”, sin criterios claros que justifiquen cada categoría.
Los principales problemas que provoca la falta de estandarización en este estudio son:
- Graduaciones inconsistentes: lo que un profesional llama “esteatosis discreta” otro lo describe como “moderada”, aun con imágenes semejantes.
- Criterios diagnósticos no mencionados: el informe concluye esteatosis sin mencionar los signos ecográficos que sustentan el diagnóstico (ecogenicidad del parénquima, atenuación posterior, visualización de la vasculatura).
- Falta de comparación con estudios previos: en una enfermedad crónica que evoluciona a lo largo de años, comparar el grado actual con el anterior es parte esencial del seguimiento.
- Impresión diagnóstica desconectada del cuerpo del informe: la descripción indica un hallazgo leve, pero la conclusión habla de esteatosis acentuada, o viceversa.
- Ausencia de sugerencia clínica: el informe describe la alteración, pero no orienta el paso siguiente (control, perfil metabólico, elastografía).
Estructura recomendada para el informe de ecografía hepática
Una buena estructura para la ecografía hepática sigue la lógica del estudio: evaluar el órgano en su conjunto, describir los hallazgos focales cuando estén presentes, clasificar la esteatosis si la hay y cerrar con una impresión diagnóstica directamente correlacionada con el texto. Sugerimos los siguientes bloques:
1. Identificación y técnica
Incluya el tipo de estudio, las condiciones de ayuno, las eventuales limitaciones técnicas (biotipo, distensión gaseosa, ventana acústica reducida) y el equipo, cuando sea relevante. Este bloque contextualiza al médico solicitante y protege al profesional en casos de estudio técnicamente limitado.
2. Parénquima hepático
Describa las dimensiones (lóbulo derecho e izquierdo), los contornos, la ecotextura y la ecogenicidad del parénquima, comparándola con la corteza renal derecha, referencia clásica para la evaluación de la esteatosis. Mencione también la visualización de las estructuras vasculares intrahepáticas y del diafragma, ya que estos elementos sustentan la graduación del hallazgo.
3. Vesícula y vías biliares
Aun en un estudio centrado en el hígado, la vesícula biliar y las vías biliares forman parte natural de la evaluación. Describa paredes, contenido (presencia de cálculos, barro biliar, pólipos), distensión y calibre de las vías biliares intra y extrahepáticas. Estos hallazgos con frecuencia componen el contexto metabólico de la esteatosis.
4. Hallazgos focales
Los quistes simples, los hemangiomas, las áreas de preservación grasa periportal o perivesicular y los nódulos sólidos deben recibir un párrafo propio, con localización (segmento de Couinaud, cuando sea posible), dimensiones en los tres planos, ecogenicidad, contornos y relación con vasos y conductos. Estandarizar esta descripción es lo que permite comparar estudios futuros con seguridad.
5. Graduación de la esteatosis
Cuando haya esteatosis, es fundamental graduarla con base en criterios objetivos. El patrón semicuantitativo más usado en la práctica sigue tres categorías:
- Esteatosis leve (grado 1): aumento discreto y difuso de la ecogenicidad hepática con respecto a la corteza renal, con buena visualización del diafragma, de la vasculatura intrahepática y de las ramas portales.
- Esteatosis moderada (grado 2): aumento más evidente de la ecogenicidad, con compromiso parcial de la visualización del diafragma y de la vasculatura intrahepática, e inicio de atenuación del haz sónico en las regiones más profundas.
- Esteatosis acentuada (grado 3): hiperecogenicidad marcada del parénquima, atenuación importante del haz sónico, dificultad o imposibilidad para visualizar el diafragma, la vasculatura intrahepática y los segmentos posteriores del lóbulo derecho.
Mantener estos criterios siempre en los mismos términos (y citarlos en el cuerpo del informe) es lo que da coherencia al seguimiento. En pacientes con factores de riesgo (síndrome metabólico, diabetes, obesidad), conviene mencionar explícitamente estos datos clínicos cuando se informan en la solicitud.
6. Impresión diagnóstica y conducta sugerida
La conclusión debe ser objetiva, jerarquizada y directamente correlacionada con el cuerpo descriptivo. Para la esteatosis, informe el grado actual y, cuando corresponda, sugiera correlación con la evaluación metabólica y clínica, o un estudio complementario con elastografía hepática para estratificar la fibrosis, especialmente en pacientes con factores de riesgo. La decisión final siempre es del médico tratante, pero el informe debe aportar todos los elementos para tomarla.
Errores comunes en el informe de hígado y esteatosis
Incluso con una estructura definida, algunos errores recurrentes minan la calidad de los informes hepáticos:
- Concluir esteatosis sin describir los criterios: mencionar solo el grado en la conclusión, sin que el párrafo del parénquima incluya la ecogenicidad comparada con el riñón, la atenuación posterior y la visualización de la vasculatura.
- Subestimar o sobrestimar el grado: clasificar como “leve” un hígado con atenuación posterior evidente, o como “moderada” un hallazgo discreto, genera ruido clínico y dificulta el seguimiento.
- Olvidar las áreas de preservación grasa: describir un área hipoecoica focal como hallazgo nuevo, sin reconocer el patrón típico periportal o perivesicular, puede llevar a investigaciones innecesarias.
- No comparar con estudios anteriores: en una enfermedad crónica y dinámica, dejar de citar el estudio previo es perder la parte más útil del seguimiento.
- Mezclar terminologías: alternar entre “esteatosis”, “infiltración grasa” e “hígado graso” dentro del mismo servicio, o entre “leve/moderada/acentuada” y “grado 1/2/3”, dificulta la lectura comparativa.
- Conclusión desconectada de la descripción: hablar de “esteatosis moderada” en la impresión cuando el cuerpo del informe describe solo un leve aumento de la ecogenicidad, o viceversa.
Cómo ayuda Laudário a estructurar los informes hepáticos

Laudário fue pensado para profesionales que enfrentan esta rutina todos los días. Para la ecografía hepática (y para los principales protocolos abdominales), el sistema ofrece:
- Plantillas listas y estructuradas de abdomen total, abdomen superior y estudio focalizado del hígado, organizadas en la secuencia clásica del estudio para agilizar la redacción.
- Frases estandarizadas y personalizables para la descripción del parénquima hepático, la graduación de la esteatosis, las áreas de preservación grasa y los hallazgos focales, con una terminología coherente entre informes.
- Cálculos y mediciones integrados al flujo de redacción, que evitan cuentas manuales y reducen los errores de transcripción de dimensiones y segmentos.
- Biblioteca completa que abarca estudios de abdomen, pelvis, partes blandas superficiales, obstetricia y Doppler, todo en un solo sistema en línea, lo que también facilita la estandarización entre los profesionales de una misma clínica.
El resultado es simple: menos tiempo escribiendo, menos hallazgos olvidados e informes más coherentes entre estudios del mismo paciente, lo que marca toda la diferencia en una alteración crónica como la esteatosis, en la que el seguimiento ecográfico es parte central de la conducta. En lugar de partir de una hoja en blanco con cada paciente, usted ajusta una plantilla ya probada, mantiene el estándar profesional de la clínica y se concentra en lo que realmente exige su atención: la lectura de las imágenes.
Si todavía arma sus informes hepáticos manualmente o copiando textos antiguos, vale la pena conocer Laudário. Pruébelo gratis por 15 días y vea en la práctica cómo una estructura bien pensada ahorra tiempo en cada estudio.